Ojalá que el ocaso demore un poco, lo suficiente para escuchar reír a mis latidos, lo suficiente para sostener algun calor en mis manos.
Ojalá que la ira no me traicione, que me alcancen los pañuelos para secar tus lágrimas y verlas desaparecer para siempre.
Ojalá que una tarde aparezcas en mi puerta, cargado de valentía, con noticias nuevas, con buena compañía.
Ojalá que la cobardía se aleje de nuestras vidas, que el tiempo no nos alcance y nos sorprenda con la nieve en los cabellos.
Ojalá grabes en tu conciencia los momentos donde la felicidad te apremia, que encuentres la diferencia entre amor y apego.
Ojalá que descubras todo lo bueno, para que no extrañes los momentos cuando eras feliz y no te dabas cuenta de ello.
Ojalá que encuentres flores en tus desiertos.
(Byvet Mata)