sábado, 1 de julio de 2017

Cuando le pedimos adíos


Con todo nuestro corazón le pedimos a Dios serenidad 
para tenerla cuando entendemos que no podremos cambiar 
algunas cosas a nuestro alrededor, Le pedimos valor para 
poder cambiar aquellas cosas que sí pueden ser mejoradas
para que sean de provecho para nosotros y para los que 
están a nuestro alrededor. Le pedimos a Dios sabiduría
para reconocer cuáles debemos cambiar y cuáles no La
paz de Dios nos permite pasar un buen día y reflejar esa
paz a los que están en nuestro entorno.