martes, 18 de abril de 2017

Lindo Miércoles


Siempre es bueno recordar que desde la altura no se distinguen fronteras, ni países ricos y países pobres, como así tampoco idiomas, razas o religiones. Que nuestro planeta está perfectamente equilibrado y que el único peligro real para la Tierra es el propio hombre. Por eso y aunque sea difícil, tratemos de ver a un ser humano desde bien arriba. Eso nos ayudará a no olvidar lo pequeños que somos.